Hoteles cápsula, las taquillas de un estadio de fútbol que llevan 40 años sin cambiar, restaurantes fuera de lo habitual, Twitter, … Todos ellos ejemplos buenos y malos del estado diseño de servicios en la actualidad. En total, veinte personas profundizaron en la primera edición de We Sell Smoke sobre la utilidad del pensamiento de diseño, centrado en campo de la salud.

Julia Scheaper, diseñadora de servicios y Associate del NHS Institute for Innovation and Improvement del Reino Unido, explicó cómo ligeros cambios en las rutinas diarias pueden producir grandes cambios. Como ejemplo de ello, mostró como un pequeño cambio en la forma de repartir la comida entre los enfermos del NHS logró reducir un 38% el tiempo dedicado a esta tarea por parte del personal hospitalario.

Tras la charla de Julia, que mostró con ejemplos reales el potencial del pensamiento del diseño en una época en la que el sector de salud se encuentra intentando reducir costes, se formaron cuatro grupos de trabajo entre los asistentes para aplicar lo aprendido a casos reales. Se analizó, y luego se puso en común, la situación de pacientes de la tercera edad con dificultades para salir de su domicilio, la percepción del sistema de sanidad o la experiencia de un paciente hasta que sale de la consulta de un médico. Para mejorar la experiencia de cada uno e estos casos se diseñaron dispensadores de pastillas automáticos en las farmacias, redes sociales de empoderamiento del paciente y diversas ideas para cada uno de los escenarios.

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